jueves, 22 de noviembre de 2007

Noviembres de la Amargura

A María Santísima de la Amargura Coronada.
A ese mes de noviembre que se cuela por Regina, besa el azulejo y se detiene a sus plantas.

Van cayendo de noviembre
Las hojas del calendario.
En veintiuno se han parado
Cual si el tiempo fuera inerme.
Veintiuno de noviembre
Que tu amargura ha bajado
Hasta el suelo de lo humano
Para ir de cerca a quererte.
Gusta el tiempo detenerse
Para besarte la mano.


Qué sola y a ras de suelo
Te ha sorprendido la tarde.
Es tu amargura de Madre
La que sirve de consuelo
A quienes vienen buscando
El calor de tu dulzura.
Lo dulce de tu Amargura
Mi alma va degustando.
A mi altura estás llorando
Sin que mengüe tu hermosura.

Ya son muchos veintiunos
que a esta altura te bajaron.
Ya son muchos besamanos
En que a tus plantas venimos
Siempre sintiéndonos hijos
De tu dolor coronado.
Tiéndenos siempre la mano,
Sé de noviembre el abrigo,
Porque estar siempre contigo
Es el cielo que esperamos.

No es por oro que labrara
Cayetano en su locura
Y al coronar tu hermosura
Segura te colocara.
Lo que a tus plantas celebro
Es la belleza más pura
Que Dios cubrió de amargura
Siendo la madre del Verbo.
En mi júbilo celebro
que estás , Señora, a mi altura.

Cuando de noviembre caigan
Las hojas de calendario,
Cual primoroso rosario
Que al veintiuno me traigan,
Quiero Amargura rogarte
Que el perfil de tu hermosura
me traiga a Ti con premura
Dispuesto a mi amor dejarte
En un beso que robaste,
cautivándome, Amargura.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Al azahar lunero de Sevilla

A quien sueña Sevilla en la distancia.
A quien cree en los detalles.
A Eloy.

Se ha convertido el naranjo
En ventana en que asomarte
-En medio de nuestros pasos-
Soñando una primavera
Que el calendario ha robado.
Lucero de nuestras plazas
Sembrando el aire de blanco,
Venciendo los fríos de otoño,
Dando luz a nuestros patios
Que sueñan una Sevilla
Que florezca en sus naranjos.

Dime, tímido azahar,
A tu balcón asomado,
Cómo te gusta Sevilla
Desde el verde del naranjo;
Si de colores vestida
Con primavera en sus patios;
Si cuando vuelves la esquina
Y ves el humo volando
de unas castañas vendidas
en un cartucho de antaño.

Tu color me está diciendo,
Asomado al verde árbol
Que da igual si en primavera,
Cuando adornas tú los pasos,
O si al declinar octubre
Con sus tempranos ocasos.
Lo que te gusta, azahar,
Es asomarte al naranjo
Por donde se ve Sevilla
Con sus colores y patios,
Con sus macetas y flores
Y sus novios de la mano.
Lo que te gusta, azahar,
Asomado a tu naranjo,
Es sentir que formas parte
Del alma del sevillano.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Una aventura

A veces no sabes muy bien por qué haces algo, pero lo terminas haciendo. Por eso hoy abro este blog. No tiene un fin concreto, no sirve para nada en especial. Escribo y no sé para qué. Quizás sea para demostrar que estuve aqui, o quizás es porque busco alguien que sienta lo mismo que yo. Supongo que anhelo que sea la letra la que marque las huellas de mis pasos por la vida. No lo sé.
Quiero gritar, desde el silencio de la letra escrita, toda la vida que me sale al paso. Quiero que aquí queden las páginas que a veces me atrevo a escribir, y no sé bien para qué. Quiero, simplemente, mostrar lo que soy.